De la yuca al trigo: los cultivos que podríamos perder por el aumento de las temperaturas
Estudio advierte que el calentamiento global podría reducir drásticamente la diversidad de cultivos en zonas tropicales, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de millones de personas.

El planeta suda, y no precisamente de emoción. El termómetro global no deja de escalar, y con él, el futuro de nuestra comida se tambalea.
Un nuevo estudio publicado en Nature Food advierte que, si las temperaturas globales superan los 1,5°C, la diversidad de cultivos esenciales como el arroz, el maíz y la yuca podría disminuir drásticamente, especialmente en las regiones más vulnerables del planeta. ¿Qué significa esto para el futuro de nuestra comida?
Adiós a los cultivos tradicionales
El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Aalto en Finlandia, analizó cómo el aumento de las temperaturas, los cambios en las precipitaciones y la aridez afectarán a 30 cultivos clave en todo el mundo.
Los resultados son alarmantes: las regiones de baja latitud, como África subsahariana y partes de Asia, sufrirán las consecuencias más graves.
Según el estudio, en África subsahariana, donde la agricultura es la base de la seguridad alimentaria, casi el 75% de la producción actual podría verse afectada si las temperaturas superan los 3 °C.
Del frío al calor: nuevas oportunidades agrícolas, pero con nuevos riesgos
Mientras el ecuador se enfrenta a la sequía y la escasez, las regiones de latitudes medias y altas podrían experimentar un aumento en la diversidad de cultivos.
"Por ejemplo, el cultivo de frutas templadas, como las peras, podría volverse más común en regiones más al norte", señala Sara Heikonen, líder de la investigación, en una nota de prensa de la Universidad de Aalto. Sin embargo, no todo es tan bueno como parece.

Al respecto, Matti Kummu, coautor del estudio explica que "existe potencial climático, pero, el calentamiento podría traer nuevas plagas y eventos climáticos extremos, que nuestro modelo no incluye. Así que la situación no es realmente tan blanco y negro”. Kummu enfatiza en que un cambio de cultivo no es garantía de seguridad alimentaria.
Mitigar, adaptarse o morir de hambre
Aunque el panorama parece sombrío, el equipo de investigación señala que hay medidas para abordar este desafío, enfocadas en la adaptación y la mitigación.
“En muchas regiones tropicales, los rendimientos podrían mejorar con acceso a fertilizantes, sistemas de irrigación y reducción de pérdidas postcosecha”, sugiere Kummu.

El estudio subraya que, aunque los impactos más graves se sentirán en las regiones tropicales, nadie estará completamente a salvo.
Sara Heikonen, líder y autora principal del estudio.
El cambio climático está reescribiendo las reglas de la agricultura global. Mientras algunas regiones luchan por mantener sus cultivos tradicionales, otras podrían ver nuevas oportunidades.
Pero una cosa es clara: el futuro de nuestra comida depende de lo que hagamos hoy. Como dice Heikonen, "necesitamos de colaboración internacional para abordar estos problemas". El tiempo corre, y el menú del mañana está en juego.
Referencias de la noticia
- Heikonen., et al. (2025). Climate change threatens crop diversity at low latitudes. Natures Food.
- Universidad de Aalto. (2025). Study: World’s critical food crops at imminent risk from rising temperatures. Publicado en la sección de noticias de la Institución.